En junio de 2018, los votantes colombianos hicieron de Iván Duque, un ambicioso conservador populista, su próximo presidente, obteniendo el 54 por ciento de los votos.

El futuro del país, y su atractivo para la inversión empresarial global, se verá afectado por la administración del nuevo presidente a medida que el país se acerca a una oportunidad crítica para crecer como un líder económico tanto de América del Sur como global.

Con su victoria en mayoría, Iván Duque está trazando un camino pro-negocios y pro-trade.

Inmediatamente después del acuerdo de paz del antecesor de Duque con las FARC y ahora con una plataforma propicia para los negocios, Colombia goza de una perspectiva económica optimista y está atrayendo la atención a nivel mundial por el alto potencial de inversión y negocio en el país.

En su investidura, Duque prometió «gobernar Colombia con un espíritu de construcción, nunca de destrucción».

Como la segunda nación más poblada de América del Sur, la tercera economía más grande y el primer miembro de la OCDE, Colombia tiene potencial como un país con oportunidades para la inversión y expansión de negocios globales, si el presidente consigue superar una serie de desafíos internos.

El resultado de ese condicionante es primordial para Colombia y para determinar la futura expansión comercial en el país.

El camino hacia adelante de Colombia

Duque prometió transformar el modelo económico del país y abordar la desigualdad social y económica.

Las políticas favorables al negocio del presidente incluyen recortes de impuestos, reducción de la burocracia, apoyo a las industrias del carbón y del petróleo y promesas para reforzar la economía con una inyección de 324 mil millones de dólares estadounidenses en ciencia y tecnología.

Las reformas fiscales específicas incluyen una reducción de la carga fiscal para las empresas y la simplificación de los procesos administrativos, que tienen como objetivo provocar el crecimiento de las empresas privadas y las empresas globales para invertir e implantarse en el país.

Como ex tecnócrata, el presidente considera que la tecnología y la ciencia son elementos clave en el crecimiento económico.

Específicamente, se ha implementado una exención del impuesto sobre la renta durante cinco años para las empresas de ciencia y tecnología emergentes.

Un tercer componente es atraer inversión extranjera para industrializar la rica geografía de Colombia, alta en recursos desde la agricultura hasta el petróleo.

Colombia Mercado global emergente

Cinco meses tras la investidura: surgen los desafíos

Los políticos aprenden muy rápidamente que ganar puede resultar fácil, pero gobernar es muy difícil.

Duque ha enfrentado notables obstáculos: la falta de apoyo político para sus reformas económicas, el resurgimiento de las fuerzas guerrilleras domésticas, la bienvenida a la afluencia masiva de inmigrantes que huyen de Venezuela, el tráfico de drogas y el declive de la opinión pública en las encuestas.

La reforma fiscal se ha encontrado con una fuerte resistencia en el Congreso, ya que el partido conservador del Centro Demócrata del presidente tiene solo una quinta parte de los escaños y debe reunir a otros partidos políticos para obtener apoyo.

Duque y su partido se vieron obligados a diluir su ambicioso plan fiscal que reduciría el impuesto al valor agregado del 19 al 17 por ciento.

Según el Financial Times, este plan fue bien recibido por los economistas para reducir el déficit fiscal y aumentar los ingresos extra, hasta un 1,1 por ciento del producto interno bruto.

Un hecho que complica, aún más, los esfuerzos de reforma económica es la fluctuación de los precios del petróleo, ya que Colombia es uno de los principales exportadores de crudo del mundo.

Aproximadamente el 45% de las exportaciones colombianas son de petróleo.

Perspectiva del futuro

A pesar de los desafíos, y transcurrido menos de medio año de su presidencia, Duque ha tenido tiempo para comprobar el optimismo que se muestra por la victoria de su gobierno en ámbito económico.

Eliminar y contener los desafíos mencionados anteriormente de Colombia será clave para lograr el alto potencial de crecimiento del país.

Si Duque puede actualizar las visiones económicas, sociales y políticas de su gobierno, podría marcar un nuevo renacimiento para Colombia.

No será fácil, pero dada la membresía de Colombia en la OCDE y la OTAN, además de implementar con éxito reformas económicas favorables al crecimiento, todavía hay razones para el optimismo y una importante inversión de negocios y oportunidades de expansión global a pesar de estos primeros obstáculos.

Como dijo en su discurso de investidura, Duque debe comenzar pronto a fomentar un espíritu de construcción sobre la destrucción.

Su éxito dará forma a las empresas de Colombia, América del Sur y del mundo en el futuro, y lo mejor es que comience cuanto antes.

Fuente: http://www.globaltrademag.com/

emprendedorglobal

El blog para emprendedores y PYMES interesados en la internacionalización.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: